jueves, 19 de julio de 2012

Já.

Ya no me urge tu abril descontrolado,
 no necesito de tu pecho entreabierto cerca de mi mano.
Te has vuelto pequeño y el algodón de tus sabanas
está almidonado.
No me vengas anunciando letanías
ni presagios de un amor de ultramarinos.
Que tu voz ya no me sangra,
y soy más valiente desde que renuncié a tu espalda.
No vengas en peregrinación desde mi vientre
que no voy a escuchar tus desventuras.
Te quise con la piel en carne viva
y me agarré a tus lunares con los dientes
incluso después de perder la dentadura.
No vengas narrando letanías
no intentes recorrer mis recovecos
que me he mudado lejos de las aves
donde las milanas insoportables
dejen de piar tu nombre en las ventanas.
He gastado los viajes de retorno
y he establecido campamento en la ciudad de los cien años
porque tu negligencia abismal no pudo con mi amor 
de suburbio inmerecido. 
Me voy para el Toboso a disfrutar de mi viudez.

jueves, 5 de julio de 2012

Las princesas están de moda.

A todos les gusta que "seas de esas que nadie recomienda" pero a la hora de la verdad no lo dudes, baby, dejará de ser un maldito rockero y un alma castigada para irse con la niña buena que no le de quebraderos de cabeza y se lleve bien con mamá porque ni el es un malote ni acepta que seas una puta libre.
Courtney Love Y Kurt Cobain pasaron a la historia y esa, pequeña y triste zorra es la realidad, se convierten en buenos chicos con miedo a volar.

A vosotros los de siempre "los que sembráis de espiga la boca del que nos escupe"

Entonces alcé los ojos y lo supe...
... tomé consciencia de lo que quería ser y hacer. me invadió una apacible calma que rompió con una inaudita serenidad el resquicio de cualquier adiós, y que con siguió hacerme olvidar por un instante que estaba sola tras su marcha. Respiré y ellos llegaron de la mano de la luz, de siglos extraños y de las esquinas más cercanas a mi vientre, se introdujeron en mi alma sin vergüenza y me contaron cual era su causa. Me reconfortaron, me llevaron al lugar de la flor y de la espada y cuando estuvimos en casa me reciclé y reutilicé todo el dolor para escribir, fue fácil darse cuanta entonces de que el amor es no sentirse nunca sola, por eso no hay más amor que el vuestro.
No es lo mismo matarlos que morirlos, por que me murieron yo os salvo.
Pd: gracias otra vez por llevarme a casa.

Neruda, Benedetti, Miguel, Lope y demás

No sé a ciencia cierta si se trata de atreverse, desmayarse o languidecer, si es frío abrasador o fuego helado y no sé tampoco hacia que polo yerro sin tu estrella, pero sé bien que es el último amor, sé de la dolencia, la querencia o la apetencia, que si me faltas me muero sobre abril. Sé bien desear que todas mis heridas no sean más que mordiscos tuyos porque me gusta cuando callas y porque los astros tiritan todavía distantes a lo lejos, porque descubrí al fin que sin vos fulano dulce mi mundo se quedó sin utopías. Sé que nos hemos perdido, no tú, ni yo, si no el uno al otro y porque más que antes el plural de nunca, ahora, es nosotros.

Flaca

Flaca cuéntame que le pasa a tu sonrisa que se ha quedado en las encías y vas como extraviada sin saber que rumbo  darle a tu vida.
Dime flaquita que tus huesos no se ríen y tus gestos nunca fueron de esos que se venden por un peso, dime delgadita, que le ha pasado a tu piel que se marchita.

Pd: Que me lleven a Argentina.

jueves, 28 de junio de 2012

A quien corresponda. Gracias por aquel tiempo.


Te llamaré Nadie para que ni tú, ni yo podamos mancillar tu nombre dulce, aunque todos sepan como te nombro en cada uno de mis versos y me citaré a mi misma como ave de paso tardía que aprendió a volar en tus honradas manos. Esta carta está escrita a partir de golpes mortales con mi ego, y mis promesas, he escrito mil cartas en mi cabeza disculpándome, explicándome antes de hacer ésta real.

Ahora no voy a volver al pasado, esta carta valdía no es para eso, todos sabemos que te he perdido, que es irrecuperable que has tomado una decisión irreductible y que la debo respetar, pero sin embargo debía llevar a esto a cabo para liberarnos, por mi bien, y por el tuyo, aunque no lo creas. Tenía que decirte adiós de alguna manera en la que pudiera despedirme de ti sin dolor, ni llanto y sin el tono amargo con el que se tiñen de oscuro todas las despedidas.

Queridísimo Nadie, sigo pensando en tu voz de diciembre torrencial y en tu risa, es curioso como después de todo últimamente solo puedo pensar en tu estridente y maravillosa risa. Sentía la necesidad de pedirte una oportunidad con la que pueda al fin desatarme del pasado y ser aunque sea un poco, o un mucho más feliz (aunque no sé lo que me depara el futuro y aunque dude encontrar un amor igual a éste).

A mi me va bien, Alberto a veces pregunta por ti, y yo le digo que algún día volverás para jugar con él a las batallas en un esfuerzo salomónico porque ocurra de verdad. He estado estudiando poco porque me he limitado a extrañare y a castigarme, no he acabado como esperaba el curso porque he gastado mucho tiempo en intentar superar lo nuestro, pero esa conversación no tiene futuro y que siga con esto no tiene sentido.

El motivo de la carta es contarte que he aprendido que todo acto tiene consecuencia y todo crimen su castigo y por eso yo no quiero fustigarme ni castigarme más ante un verdugo que no entiende de clemencia pese a haber llegado a los más extremos límites de arrepentimiento y humillación. Yo ya lo he pagado con mi vida, puedes no creerme o pensar que exagero pero es así, te he entregado mi vida en cada momento de dolor, ahora mismo te la estoy dando, seguiré adelante pero será una vida triste porque la he relegado a tu recuerdo.

Estoy atascada en el veinticinco de abril y aunque no sufro, sé que me quedare para siempre en esos días y aquella, la de antaño, seré yo por eso lo he pagado con mi vida porque soy solo tu fantasma, soy los mismos clavos, la arena de la playa en la que paseamos por primera vez , soy tu libro naranja de Miguel Hernández y soy lo poco que de ti y de mi queda.

Prometí no molestarte y esa será otra de las promesas que romperé porque te molestaré siempre, mi recuerdo no hará más que molestarte cuanto pueda y te pido mil perdones de antemano. Ojalá pudieras entender lo que es perder a alguien así, ojalá dejaras de olvidarme un solo día para contemplarme desnuda entre tu ropa como te contemplo yo cada noche cuando te miro tumbado y en paz cerca de mi cuando solíamos ser otros.

Hace unos días vi una película “Pecado Original” y puede observarnos a ti y a mi, una loca desquiciada protagonizada por Angelina Jolie le partía el alma al único hombre al que había amado, si decidieras verla, para poder comprender solo alguno de mis cambios de opinión, para que me odies a rabiar porque al menos esa es una forma manifiesta de sentir.

Entiendo que quieras matarme como Loquillo a punta de navaja, yo te dejaría hacerlo, me daría por entero una vez más a ti para que acabaras conmigo y que pudiéramos ambos descansar de la carga que supone un amor tan contrariado. Pese a todo yo nunca te daré por muerto, nunca serás nadie o nada, serás el Zacarías que quiso a esta milana. Estoy rota en mil pedazos sin ti, pero sobreviviré porque:

A mí me dan igual cuantos poemas te quepan en la espalda
Si no juras por tus lunares que nos veremos en un verso,
Me importa lo mismo que cero la cantidad
de metáforas que te guardes en el pelo,
si no entiendes que aunque pese, nos quisimos y te quiero.

Porque todavía me cabes en un verso y en el alma
Y porque soy el recital nocturno que dejas volar en mitad de la mañana
Te querré siempre aunque te enturbie o te moleste.

Pd: Intenta ver la peli, olvídame del todo que este es el último dolor que te causo y los últimos versos que te escribo.

Te ama, tu milana.

lunes, 4 de junio de 2012

Verdades cortas y mentiras como puños.

A decir verdad no me desacostumbraba al modo en que abril lluvioso ó dichoso se cernía sobre mi, y a decir mentira nunca me quejé al estridente calor de Murcia que cala en los huesos peor que cualquier frío.
Es tan verdad como que a veces miento cuando digo que me molesta la Luna en las noches tibias, o tan mentira como cuando fumo para mitigarte, tan verdad como que cuando digo voy miento y quiero decir vengo. 
Es tan mentira que parecen verdades como puño que se pillan antes que a un cojo cuando digo que cuando me sobras y que tengo echado el cerrojo.